De acuerdo con la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE), las organizaciones pierden en promedio un 5 % de sus ingresos anuales debido al fraude. Esta cifra, aunque parezca modesta, se traduce en miles de millones de dólares perdidos cada año, lo que impacta negativamente en la rentabilidad de las aseguradoras.

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta inestimable para las aseguradoras en la detección y prevención del fraude. Mediante algoritmos avanzados y aprendizaje automático, las compañías pueden analizar grandes volúmenes de datos para identificar patrones sospechosos y comportamientos anómalos que podrían indicar actividad fraudulenta. Todo ello permite una respuesta más rápida y eficiente, reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para investigar casos potenciales de fraude.

Sin embargo, la IA también puede ser utilizada por ciberdelincuentes para crear estafas más sofisticadas. En este sentido, la generación de imágenes, vídeos y audios falsos, conocida como deepfakes, facilita la creación de evidencias fraudulentas que son cada vez más difíciles de distinguir de las reales. Esta realidad presenta un serio desafío para las empresas del sector, ya que los métodos tradicionales de verificación pueden no ser suficientes para detectar estas falsificaciones avanzadas.

¿Qué ocurrirá en un futuro marcado por la IA?

El Informe de IA generativa de Mapfre titulado Explorando el mañana advierte sobre posibles riesgos asociados con la democratización de las tecnologías de IA generativa. Según el informe, para finales de la década, se espera un aumento exponencial en los intentos de fraude en siniestros debido al fácil acceso a herramientas que permiten crear contenidos falsificados de alta calidad.

Este fenómeno, además de incrementar la cantidad de fraudes, elevará su nivel de sofisticación, dificultando su detección y prevención. Así, el informe enfatiza la necesidad de que las aseguradoras adopten medidas proactivas para hacer frente a esta nueva realidad, como realizar inversiones en tecnología y formación especializada.

Abordando el problema desde la innovación

Ante este panorama, las aseguradoras deben adoptar estrategias innovadoras y mantenerse a la vanguardia de los avances tecnológicos para protegerse eficazmente contra el fraude. Estas son algunas de las medidas clave en la lucha contra este nuevo fenómeno:

Mapfre, pionera en la lucha contra el fraude

Mapfre ha demostrado liderazgo en la lucha contra el fraude mediante el uso de modelos de inteligencia artificial en varios países, como Estados Unidos, España o Brasil.

Con la ayuda de sistemas de IA que aplican machine learning y análisis de grafos, los equipos de Advanced Analytics y Technical Claims de Estados Unidos han desarrollado un proyecto con el que se pueden identificar patrones de fraude en los siniestros, inicialmente en autos y posteriormente en hogar. Este enfoque logra una gestión más eficiente de la tramitación de siniestros y la detección de fraude, lo que supone un avance significativo en la lucha contra las pérdidas económicas anuales provocadas por fraudes en el sector.

Para esta labor, Mapfre utiliza datos propios —siempre anonimizados y cumpliendo en todo en momento con los requisitos legislativos y guías de buenas prácticas internas— para desarrollar modelos de IA. «Contamos con un volumen de datos históricos, tanto en hogar como en autos, en Estados Unidos que nos ha permitido desarrollar modelos de IA. Estos modelos son capaces de identificar patrones de fraude y nos están permitiendo tomar medidas para reducirlo», explica Mireia Rojo, vicepresidenta de Analítica Avanzada en Mapfre Insurance.

Algunos puntos destacados del proyecto:

Iniciativas para proteger la integridad del sector y de las personas

En definitiva, el fraude en el sector asegurador es una amenaza en constante evolución que requiere respuestas igualmente dinámicas y sofisticadas. Las aseguradoras deben adoptar tecnologías avanzadas y estrategias innovadoras para mitigar los riesgos asociados. Iniciativas como la de Mapfre son determinantes para proteger la rentabilidad y la integridad del sector.

La colaboración entre empresas, el intercambio de información y la inversión en formación y tecnología son elementos esenciales para mantenerse un paso adelante de los estafadores. Al reconocer el potencial tanto positivo como negativo de la inteligencia artificial, las aseguradoras pueden desarrollar estrategias equilibradas que aprovechen las ventajas de la tecnología al tiempo que minimizan sus riesgos.

En última instancia, la protección efectiva contra el fraude no solo beneficia a las aseguradoras, sino también a los clientes y a la sociedad en general, al mantener la confianza en un sector vital para la economía. Es imperativo que las aseguradoras continúen innovando y adaptándose para enfrentar los retos presentes y futuros que el fraude plantea.